Preguntas Frecuentes

La Fundación Mario Santo Domingo es una entidad sin ánimo de lucro que ha concentrado sus 53 años de operación en la promoción de la microempresa, la educación de calidad para los más vulnerables, las artes y la cultura, y el acceso a vivienda digna. Si bien inició operaciones en Barranquilla, hoy tiene impacto nacional, con oficinas en Cartagena, Barranquilla  y Bogotá. En los últimos años decidió apostarle a la superación del déficit de vivienda del país (que supera los 3 millones de hogares) y ha concentrado sus esfuerzos en el desarrollo de dos Macroproyectos de Interés Social Nacional: uno en Cartagena, denominado Ciudad del Bicentenario, y otro en Barranquilla, Villas de San Pablo.

Los Macroproyectos de Interés Social Nacional (MISN) son un conjunto de acciones administrativas y urbanísticas que adelantan el gobierno nacional y las administraciones locales de manera conjunta para habilitar suelo para la construcción de vivienda de interés social y prioritario, asegurando la dotación de infraestructura de soporte para el sistema vial, de transporte, de servicios públicos, espacios públicos y equipamientos colectivos. En promedio, los macroproyectos tienen capacidad de albergar entre 10 mil y 40 mil familias e incluyen estrategias de promoción de la oferta mediante la canalización de recursos (en forma de subsidios) del Ministerio de Vivienda y de las respectivas secretarias de hábitat/planeación. Algunos gerentes de macroproyectos, sobretodo aquellos sin ánimo de lucro como es el caso de la Fundación Mario Santo Domingo, contribuyen a superar las barreras de acceso a crédito para complementar los subsidios (lo que se conoce como cierre financiero), mediante mecanismos microfinancieros. 

El Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio contrató la construcción de un número de viviendas gratis en el marco de los macroproyectos para beneficiarse de su capacidad instalada y por consiguiente su rápida ejecución (construcción). En el caso de la Fundación Mario Santo Domingo alrededor de 1.700 viviendas gratis se están construyendo en los macros de Barranquilla y Cartagena. La selección de estos beneficiarios se hace en estricta línea con lo que dicta la Ley 1537 de 2012, es decir, que la Fundación no tiene injerencia alguna en la selección de estos beneficiarios.

Dada su orientación solidaria y concentración en resultados, impacto y sostenibilidad, la Fundación decidió ir mucho más allá del desarrollo inmobiliario (vivienda y urbanismo). En cada macroproyecto se desarrollan integralmente comunidades sostenibles. A este modelo se le llama  Desarrollo Integral de Comunidades Sostenibles -DINCS. Como su nombre lo indica, consiste a grandes rasgos en crear comunidades más que una suma de casas o estructuras de concreto. En el modelo la Fundación acompaña y empodera a la comunidad para que ella misma lidere su proceso de desarrollo, cuya hoja de ruta es un plan local de desarrollo que formula la comunidad misma mediante instancias de decisión y participación como la Junta de Acción Comunal y otros comités comunitarios. El plan asegura que la comunidad se proyecte y se apropie de su proceso de fortalecimiento y sostenibilidad. Este proceso de consolidación lo lideran las secretarías de participación ciudadana de cada alcaldía.

El carácter sin ánimo de lucro de la Fundación hace que los macroproyectos que lidera vayan mucho más allá de la construcción de viviendas y urbanismo. Los habitantes de estos proyectos entran a ser parte de una comunidad que se proyecta y tiene un plan de desarrollo que promueva su sostenibilidad. En la etapa de compra de la vivienda, se pueden beneficiar de los productos microfinancieros de la Fundación, en particular el microcrédito de vivienda para el cierre financiero. En términos de participación y redes sociales los habitantes cuentan con una Junta de Acción Comunal que los representa, así como diferentes comités comunitarios para canalizar sus ideas, inquietudes y demandas. Estas instancias a su vez, pueden apoyarse en un Fondo Social que se nutre de los márgenes de la operación inmobiliaria principalmente. Los recursos de este fondo se pueden destinar a complementar el equipamiento social de la comunidad, la promoción de negocios inclusivos y cooperativas, y en general, para apalancar inversiones privadas y públicas para su propio bienestar.

Como gerente de los macroproyectos en Cartagena y Barranquilla la Fundación tiene una estrecha relación con las respectivas alcaldías, pues son éstas quienes proveen gran parte del urbanismo relacionado a vías y servicios públicos, y más importante aún, son responsables por el ejercicio de derechos de los habitantes de Villas de San Pablo y Ciudad del Bicentenario. La Fundación apoya a las alcaldías en la conformación de grupos de base y en los proceso de formulación de planes de desarrollo y canalización de demandas. Informa además, a las comunidades frente a las diferentes rutas de acceso a la oferta institucional, y provee a las diferentes secretarías con información demográfica para fortalecer los procesos de política pública y formulación de proyectos y estrategias.

Parte de las características de los macroproyectos es que permiten canalizar diferentes fuentes de recursos para la promoción de la oferta de vivienda de interés social y prioritario (principalmente subsidios). El Ministerio de Vivienda y en algunos casos, los entes territoriales giran recursos al Patrimonio Autónomo de cada macroproyecto con el fin de aplicarlos a quienes estén interesados en obtener una vivienda en estos proyectos. En la sala de ventas de cada macroproyecto los interesados reciben  una charla de información del proyecto y quienes quieran avanzar compran un formulario de aplicación, lo diligencian y radican. La Gerencia Integral revisa que no haya ninguna incompatibilidad y remiten a los aplicantes elegibles a la unidad microfinanciera de la Fundación, en caso que requieran crédito para el cierre financiero.  La unidad los visita y analiza su capacidad de pago. Aquellos con cierre financiero se postulan ante el Fondo Nacional de Vivienda quien determina si son elegibles de acuerdo con los requisitos y condiciones que apliquen para las respectivas bolsas. Algunas familias pueden ser elegibles tanto a los subsidios del Ministerio como a los del respectivo distrito; en estos casos el aporte de la familia para completar el cierre financiero es menor.

La Fundación Mario Santo Domingo (FMSD) viene implementando en los Macroproyectos que opera un modelo de intervención que apunta a la construcción de una comunidad sostenible, para ir más allá de una suma de casas. Este tipo de comunidad se construye a partir de 3 elementos clave: urbanismo, infraestructura social y acompañamiento social. En materia de gestión comunitaria, la Fundación viene trabajando con la Secretaría de Participación Ciudadana de Barranquilla para entre otros, la conformación de una Junta de Acción Comunal y comités comunitarios. En estas instancias se formuló un plan de desarrollo local  que en últimas, es la hoja de ruta para la consolidación de esta comunidad. Aquí se definen sus necesidades en temas críticos como educación, salud, primera infancia, seguridad y generación de ingresos. Se capacita a la comunidad para que pueda formular sus proyectos, y para que sepa a qué instancias acudir para gestionar ayudas/ofertas o acceder a recursos.

Los macroproyectos de la Fundación tienen un potencial que supera las 40 mil unidades de vivienda en los próximos años. Esta dimensión significa que gran parte de sus operaciones estarán concentradas en los macros de Barranquilla y Cartagena. El modelo DINCS, además, es único en el país y su implementación es compleja, por sus perspectivas de sostenibilidad y naturaleza centrada en la comunidad. Para la Fundación es importante consolidar el modelo en estos dos pilotos, haciendo mucho énfasis en documentar la experiencia con metodologías de generación del conocimiento que faciliten su potencial réplica y escalamiento. Una potencial réplica del modelo en otro municipio requiere que exista un fuerte compromiso y liderazgo de la administración local pues la implementación del modelo DINCS requiere inversiones en infraestructura social y urbanismo por parte de ellas.

La Fundación Mario Santo Domingo tiene una gerencia en cada macroproyecto que se llaman las Unidades DINCS. Cada una de estas unidades cuenta con equipos especializados en gestión comunitaria, que se encargan entre otros de: (i) caracterizar a la población y sistematizar toda su información demográfica; y (ii) apoyar a la respectiva secretaría de participación en el proceso de conformación y operación de las Juntas de Acción Comunal y de los comités comunitarios (que a su vez son quienes formulan el plan local de desarrollo). También cuentan con un equipo que se encarga de identificar las necesidades de equipamiento social y acompañamiento de la comunidad y apoyarla en su gestión de recursos e implementación. Las Unidades DINCS trabajan estrechamente con los contratistas de construcción urbanística y de vivienda, pues la Fundación no es constructora ni se ocupa de temas inmobiliarios.

Villas de San Pablo y Ciudad del Bicentenario contarán a partir de enero de 2014 con un Centro de Desarrollo Integral (CDI) con un cupo de 680 niños y niñas menores de 5 años cada una, financiado en el marco de una alianza público-privada, denominada Primero lo Primero. Estos centros tuvieron una inversión superior a los 5 mil millones de pesos cada uno, por parte del Ministerio de Educación y la Fundación, que es socio fundador de la Alianza Primero lo Primero. Entre noviembre y diciembre la Fundación gestionó aportes por 8 mil millones de pesos por parte del Ministerio de Educación para construir los primeros colegios en VSP y CB, con un cupo inicial de 1.440 alumnos (inversión total de 16 mil millones). Asimismo, logró un aporte de 2 mil millones de la Gobernación del Atlántico para completar el cierre financiero del colegio de VSP y el compromiso de la Fundación ARGOS para aportar en especie hasta 2 mil millones para el colegio de CB. FINDETER ejecutará estos recursos y las alcaldías se encargarán de la dotación y de la operación del centro educativo. Cada Macroproyecto contará además, con Puntos Vive Digital y con planes de reforzamiento de la vigilancia por cuadrantes

Los beneficiarios de los proyectos de la Fundación son muchísimos y no sólo están localizados en Cartagena y en Barranquilla sino en todo el país e incluso en el exterior, dadas las contribuciones de la Familia Santo Domingo a iniciativas de impacto global. Además de los macroproyectos y de los proyectos especiales de reconstrucción de vivienda y apoyo operativo a las gobernaciones (principalmente a la del Atlántico), la Fundación históricamente ha aportado recursos a iniciativas/organizaciones como PROFAMILIA, la Universidad de los Andes y Colfuturo.  Dado su enfoque hacia resultados, por fuera de los macroproyectos la Fundación concentra sus aportes hacia iniciativas estratégicas con gran potencial de sinergia, como es el caso de la Estrategia de Cero a Siempre de atención integral a la Primera Infancia, o la construcción de mega colegios de alta calidad

La sostenibilidad de las comunidades es la principal razón de ser del modelo de la Fundación. La sostenibilidad se promueve no sólo en términos de recursos ambientales, sino también en términos de apropiación por parte de la comunidad, los modelos de financiamiento y la capacidad de generar ingresos por parte de las familias. La innovación de los DINCS recae principalmente, en su modelo financiero que se nutre de fuentes mixtas, entre donaciones (una de ellas muy importante por parte de la Familia Santo Domingo), subsidios (nacionales y/o territoriales), rentas de locales comerciales construidos, rendimientos de inversiones y los márgenes que arroje la construcción de las viviendas. Proyectos de gran escala como los macros terminan creando ciudades dentro de ciudades y por ello, la Fundación Mario Santo Domingo es consciente de la importancia de asegurar que las comunidades se inserten en las dinámicas de mercado para que su población entre a sumar y no a restar en las economías y el crecimiento económico –para ello se debe garantizar no sólo que tengan la capacidad de importar bienes y servicios sino también producirlos para que haya balance comercial. Dentro de las especificaciones de los macroproyectos, debe no sólo estar asegurado el financiamiento de las viviendas (mediante subsidios, ahorro y/o créditos, y alianzas público privadas), sino también el equipamiento social (como colegios, puestos de salud y centros de primera infancia). 

Si bien el modelo DINCS gira entorno de dos macroproyectos de vivienda en los casos de Barranquilla (VSP) y Cartagena (CB), el compromiso de la familia Santo Domingo con las Islas de Barú llevaron a la Fundación a implementar este modelo en los corregimientos de Pasacaballos, Ararca y Santa Ana. Aunque al principio se adelantaron mejoramientos de vivienda, el desarrollo comunitario en este caso gira entorno de dos instituciones: la Clínica Julio Mario Santo Domingo y el Instituto Ecológico de Barbacoas. La Fundación ha acompañado a estas comunidades desde principios de los noventa. Primero, apoyó programas de mejoramiento de vivienda, y luego empezó a desarrollar programas de pesca artesanal y cultivo de peces con el BID, control de natalidad con Profamilia, formación en oficios artesanales con Artesanías de Colombia y generación de ingresos y empleos mediante la unidad microfinanciera de la Fundación, Yo Prospero.  La Cínica Julio Mario Santo Domingo fue creada en 1993 como una institución de primer nivel  administrada por la Fundación Centro Médico del Norte, de la Universidad del Norte de Barranquilla. La clínica promueve la promoción de la salud y prevención de enfermedades, promoviendo la telemedicina, creando grupos de apoyo (P. ej. de pacientes con tensión alta), y adelantando jornadas de vacunación, salud oral y pruebas de VIH/Sida. Recientemente, la Clínica dejó de externalizar los servicios de laboratorio y de farmacia.  El Instituto Ecológico Barbacoas, por su parte, fue creado en 1997, como un colegio que atiende alrededor de 800 niños, niñas y jóvenes isleños. A junio de 2013 se han graduado 421 bachilleres. Cerca de 11 mil estudiantes han sido atendidos y se ha promovido semilleros de investigación. Gracias a una alianza con la Universidad del Norte se adelantan programas de mejoramiento continuo de la calidad educativa, a través de vídeo para acciones de mejora.

La Fundación es una de las entidades sin ánimo de lucro más antiguas. En sus más de 53 años de operación ha adelantado múltiples proyectos y ha establecido alianzas estratégicas con actores públicos, privados e internacionales. De destacar, en los últimos años entre otros, lideró el establecimiento de la alianza Primero lo Primero por la Primera Infancia (mediante la cual se están construyendo más de 30 Centros de Desarrollo Integral en el país), fortaleció su actividad microfinanciera en alianza con la organización Kiva.org y con Bancoldex (desembolsando más de 80 mil créditos), ha apoyado a los gobiernos locales en la reconstrucción de viviendas afectadas por el fenómeno de la Niña mediante el programa Todo Será Mejor y la de infraestructura educativa mediante el programa Ola Escolar. También ha fortalecido su presencia en las islas de Barú, mediante la Clínica Julio Mario Santo Domingo, la operación del Instituto Ecológico Barbacoas y múltiples alianzas para complementar la oferta institucional.

La Ola Invernal del 2010-12 fue una catástrofe sin precedentes para el departamento del Atlántico. Construyendo sobre su experiencia en temas de vivienda, la Fundación Mario Santo Domingo (FMSD) respondió al llamado de la Gobernación del Atlántico y encontró mecanismos jurídicos y financieros para poder ejecutar recursos públicos que apalancaran donaciones de la misma Fundación y de otros actores privados. Así surgieron una serie de programas de reparación de vivienda y construcción de vivienda nueva, equipamiento y urbanismo que desde el 2011 han beneficiado a cerca de 9 mil familias del sur del Atlántico.  Mediante el programa Todo Será Mejor) se realizaron auto-reparaciones dirigidas de 7.010 viviendas afectadas en 13 poblaciones del sur del Atlántico y la construcción de albergues temporales para 615 familias. Para atender a las familias cuyas viviendas quedaron totalmente destruidas, se construyeron 31 viviendas 31 viviendas palafíticas (elevadas del terreno) en Campo de la Cruz, y 29 viviendas en Santa Lucía. El año pasado se inició la construcción de 55 viviendas, también tipo palafíticas en el municipio de Candelaria, y se estableció un Banco de Tierras en áreas de bajo riesgo de inundación, donde a futuro se estima llevar a cabo la construcción de 260 viviendas palafíticas, urbanismo y equipamientos en 6 corregimientos. En 2014 se inició también  la construcción de 28 y 55 viviendas tradicionales en el corregimiento de Villa Rosa y el municipio de Tubará, respectivamente; y la construcción de 40 y 20 viviendas en los corregimientos de Bohórquez  y Puerto Giraldo, respectivamente.

 

The FMSD is a non profit that has focused during its 53 years of operation on helping micro enterprises, providing quality education for low income families, supporting the arts, and facilitating access to social interest housing. Although it began its operation in Barranquilla, Colombia, its scope has subsequently expanded to the country at large, and it now operates in 3 areas  - Cartagena, Barranquilla and Bogotá. Recently (2007-8) it decided to focus on the development of 2 large-scale housing projects, known as Macro projects (Macroproyectos de Interés Social Nacional –MISN), in Barranquilla (Villas de San Pablo) and Cartagena (Ciudad del Bicentenario). 

The FMSD is a non profit that has focused during its 53 years of operation on helping micro enterprises, providing quality education for low income families, supporting the arts, and facilitating access to social interest housing. Although it began its operation in Barranquilla, Colombia, its scope has subsequently expanded to the country at large, and it now operates in 3 areas  - Cartagena, Barranquilla and Bogotá. Recently (2007-8) it decided to focus on the development of 2 large-scale housing projects, known as Macro projects (Macroproyectos de Interés Social Nacional –MISN), in Barranquilla (Villas de San Pablo) and Cartagena (Ciudad del Bicentenario). 

The Colombian Housing Ministry (MVCT) commissioned the construction of 1.800 houses from the FMSD within the existing Macroprojects in Barranquilla and Cartagena. The selection of beneficiaries for these houses follows the criteria established by the Law 1537 issued on December 2012. Hence the FMSD does not have any influence on this process.

The FMSD is a non profit that has focused during its 53 years of operation on helping micro enterprises, providing quality education for low income families, supporting the arts, and facilitating access to social interest housing. Although it began its operation in Barranquilla, Colombia, its scope has subsequently expanded to the country at large, and it now operates in 3 areas  - Cartagena, Barranquilla and Bogotá. Recently (2007-8) it decided to focus on the development of 2 large-scale housing projects, known as Macro projects (Macroproyectos de Interés Social Nacional –MISN), in Barranquilla (Villas de San Pablo) and Cartagena (Ciudad del Bicentenario). 

In line with its social mission and results oriented nature, the FMSD decided to go beyond the construction of houses. In each Macroproject the aim is to build sustainable communities. The model of intervention is known as Comprehensive-Integrated Development for Sustainable Communities (DINCS is its Spanish acronym). As the name implies, it aims at building a cohesive community rather than just a collection of houses. The FMSD’s role is to accompany and empower the community so that it leads its own development process. The road map for this process is a local development plan designed and implemented by the community itself, via participatory mechanisms such as a community board (Junta de Acción Comunal –JAC). The aim of this plan is to ensure ownership by the community and in turn, sustainability and cohesion among its members/families. Staff from the local governments guide and support these processes and work to ensure good governance.